Como plataforma de noticias independiente y sin ánimo de lucro centrada en el periodismo enfocado en los derechos, bianet.org lleva más de dos décadas informando sobre los derechos humanos, la libertad de expresión y las voces marginadas en Turquía. Se ha convertido en el primer medio de comunicación del país en recibir la certificación Journalism Trust Initiative, lo que pone de relieve tanto la resiliencia del periodismo independiente como la importancia de las iniciativas que tienen como objetivo reconstruir la confianza en el periodismo. Este logro se produce en un entorno difícil para el periodismo: Turquía ocupa el puesto 163 de 180 países en el Índice Mundial de Libertad de Prensa 2026 de Reporteros sin Fronteras, lo que refleja un contexto marcado por la censura, la presión política y las restricciones económicas a los medios independientes.
Journalism Trust Initiative (JTI): ¿Cuáles son los principales retos a los que se enfrentan hoy en día los medios independientes en el país?
Murat İnceoğlu, director de bianet.org (İnceoğlu): Los medios independientes en Turquía se enfrentan a una combinación de retos económicos, políticos y digitales. La sostenibilidad económica sigue siendo una cuestión central, ya que los medios independientes luchan por asegurar ingresos publicitarios en un mercado dominado por los medios de comunicación dominantes y progubernamentales. Al mismo tiempo, las empresas críticas con el Gobierno suelen mostrarse reacias a comprar publicidad por temor a las repercusiones políticas.
La presión política también desempeña un papel importante. Las demandas, las investigaciones y otras formas de presión judicial pueden influir en las decisiones editoriales y contribuir a la autocensura. Persisten barreras estructurales a la libertad de expresión y al acceso a la información.
En el ámbito digital, la dependencia de los algoritmos de las plataformas plantea riesgos crecientes. Los cambios en los algoritmos de las redes sociales, en particular en X, han reducido significativamente el tráfico hacia los sitios web de noticias, mientras que la dependencia de los sistemas de Google impone restricciones a las prácticas editoriales. Además, está aumentando la evasión de noticias, especialmente entre el público más joven, lo que conduce a una disminución de la participación y a cambios en los patrones de consumo.
JTI: ¿En qué consistió el proceso de autoevaluación de la JTI para su organización?
İnceoğlu: El proceso de autoevaluación nos brindó la oportunidad de revisar y consolidar de forma sistemática nuestras prácticas editoriales y estructuras institucionales. Durante 25 años, bianet.org ha desarrollado un modelo de periodismo dinámico y enfocado en los derechos, pero muchas de nuestras políticas no estaban formalizadas de manera oficial.
El principal reto consistió en reunir prácticas dispersas, como principios editoriales, directrices éticas y procesos de verificación, en un marco estructurado y cuantificable. Como parte de este esfuerzo, actualizamos nuestro manual editorial y lo hicimos accesible al público.
También seguimos reforzando nuestras políticas, incluyendo el trabajo sobre el uso responsable de la inteligencia artificial, especialmente en áreas como la producción visual, donde la verificación es cada vez más importante.
JTI: ¿Cómo vivieron el proceso de auditoría externa?
İnceoğlu: En el marco de nuestra colaboración con la Agencia Sueca de Cooperación Internacional para el Desarrollo (SIDA), ya estamos sujetos a auditorías periódicas y, por lo tanto, muchas de las cuestiones planteadas en el proceso de JTI ya se ajustaban a las prácticas y la documentación existentes. Nuestra colaboración con la SIDA, junto con nuestro trabajo con la organización matriz de bianet.org, la Fundación IPS Communication, garantiza un seguimiento y una rendición de cuentas continuos.
La auditoría externa fue un paso clave para reforzar la transparencia institucional. El proceso se desarrolló sin contratiempos, y la tramitación oportuna de nuestra solicitud por parte del organismo auditor reforzó nuestra confianza tanto en nuestros sistemas internos como en la propia certificación. El organismo de certificación también nos proporcionó una orientación constructiva y coherente a lo largo de todo el proceso, lo que nos ayudó a cumplir los requisitos de manera eficaz.
JTI: ¿Qué significa la certificación JTI para bianet.org y cómo piensan aprovecharla en el futuro?
İnceoğlu: Para bianet.org, la certificación JTI supone el reconocimiento oficial de un enfoque editorial basado en los derechos humanos que hemos defendido durante 25 años. Es algo muy significativo y fuente de orgullo.
De cara al futuro, esperamos que la certificación aumente nuestra visibilidad en las plataformas digitales y respalde nuestros esfuerzos por conseguir nuevas oportunidades de financiación. También puede aportar ventajas en cuanto a la inclusión en listas de medios de confianza y a una mayor visibilidad algorítmica.
En términos más generales, en un contexto en el que la confianza del público en la prensa está decayendo en Turquía, consideramos que la JTI es un importante mecanismo de autorregulación que puede ayudar a reconstruir la confianza entre los periodistas y el público. Nuestro objetivo es promover la certificación entre nuestros compañeros y fomentar una adopción más amplia.
Al mismo tiempo, tenemos previsto ampliar los programas de apoyo a los lectores y utilizar la credibilidad asociada a la certificación JTI para construir relaciones más sólidas y sostenibles tanto con los lectores como con los posibles colaboradores.
