Mizzima, uno de los medios de comunicación más importantes de Myanmar y defensor de la libertad de prensa, ha obtenido la certificación Journalism Trust Initiative (JTI) otorgada por la empresa de auditoría internacional Bureau Veritas. La organización, que opera de forma clandestina en Myanmar y cuenta con el apoyo de un equipo en el exilio, se compromete en cumplir su función como fuente fiable de noticias e información para la población de Myanmar.
«La certificación de la Journalism Trust Initiative confirma lo que el público ya sabe: que el periodismo basado en principios y transparente es importante. Felicitaciones por este logro y por vuestra continua contribución a la información de los ciudadanos sobre Myanmar».
Benjamin Sabbah, Director de Journalism Trust Initiative, Reporteros Sin Fronteras (RSF)
«El conflicto que está pasando actualmente en Myanmar ha dado lugar a un panorama mediático muy controvertido, en el que la desinformación y las noticias falsas se utilizan cada vez más para reforzar la propaganda estatal y el discurso «oficial» dominante. Aunque Mizzima ya es considerada una de las fuentes de información más fiables por la población de Myanmar, la organización considera que la certificación JTI reforzará aún más su reputación y credibilidad ante su público. Este reconocimiento contribuirá a consolidar el papel de Mizzima como fuente principal y fiable de noticias e información para el público de Myanmar».
Soe Myint, director general y redactor jefe de Mizzima
Reforzar los estándares de los medios de comunicación
La JTI fue desarrollada en 2019 como una norma internacional de tipo ISO por 130 expertos de medios de comunicación, reguladores de medios, asociaciones de medios y plataformas digitales. Definieron los criterios de transparencia, independencia y ética necesarios para una norma industrial aplicable a todo tipo de fuentes de información. La idea de concebir un mecanismo de autorregulación aplicable a todas las fuentes de información del mundo fue impulsada por la organización de defensa de la libertad de prensa RSF, con sede en París.
El proceso de certificación JTI consta de tres etapas. En primer lugar, la presentación de la norma a través de la plataforma JTI. En segundo lugar, la autoevaluación por parte de los medios de comunicación. Por último, una auditoría de certificación opcional. «La fase de auditoría externa del proceso de certificación nos permitió revisar nuestra estructura operativa y abordar las áreas de mejora señaladas por el auditor, por ejemplo, en lo que respecta a las políticas editoriales», afirmó Myint. «Siguiendo las recomendaciones del auditor, elaboramos políticas sobre la transparencia en los informes de localización facilitados por terceros y sobre las limitaciones de dichos informes».
Contexto de la represión en curso contra los medios de comunicación independientes
Tras el golpe militar del 1 de febrero de 2021 en Myanmar, la junta militar, incluida por RSF en la lista de «Predadores de la libertad de prensa» de 2025, ha intensificado progresivamente su represión contra los medios.
A Mizzima le fueron quitadas todas las licencias que le permitían operar legalmente dentro del país. Como consecuencia, el medio pasó a operar de forma clandestina en Myanmar, con el apoyo de equipos que trabajan en el exilio. En estas condiciones, todos los periodistas y miembros del personal de Mizzima que trabajan dentro del país corren el riesgo de ser detenidos si las autoridades gubernamentales descubren su identidad o su localización. Esta realidad hace que los canales de comunicación seguros sean indispensables para su trabajo diario.
Antes del golpe, Mizzima funcionaba como un medio viable desde el punto de vista financiero. Sin embargo, la agitación desmanteló su modelo de negocio y obligó al medio a depender en gran medida de la financiación de donantes para mantener sus operaciones en marcha. «Durante más de dos años, la financiación disponible para los medios independientes en Myanmar ha disminuido de forma constante, una tendencia que Mizzima prevé que continúe y que afecte aún más a sus propias operaciones», comentó Myint.
Un pilar fundamental del apoyo de RSF a la libertad de prensa en Myanmar
Desde el golpe, la junta militar de Myanmar ha desplegado una brutal represión contra los medios de comunicación: 7 periodistas fueron ejecutados, más de 150 encarcelados y al menos 50 siguen encarcelados. Esta violencia ha provocado un éxodo masivo: más de 60 medios de comunicación con sede en Myanmar operan ahora desde el extranjero, principalmente desde Tailandia.
En este contexto, RSF lanzó en octubre de 2024 el Proyecto para la Libertad de Prensa en Myanmar (MPFP), un mecanismo de apoyo a los periodistas birmanos exiliados. Inicialmente implantado en Chiang Mai, en el noroeste de Tailandia, el programa amplió sus actividades a Mae Sot en julio de 2025, una ciudad fronteriza con Myanmar, con la ayuda de su socio Docu Athan. Esta ampliación permite a RSF mantenerse cerca de los periodistas birmanos en el exilio o en tránsito, y reforzar un centro estratégico fronterizo dedicado a la libertad de prensa en la región.
Desde su inauguración, el MPFP dió apoyo a más de 400 periodistas, proporcionándoles asistencia esencial mediante la donación de material profesional y técnico (ordenadores portátiles, teléfonos, baterías solares, etc.), el suministro de VPN y conexiones por satélite, y la organización de sesiones de formación adaptadas a sus necesidades en el campo. Este apoyo se dirige tanto a los periodistas que trabajan en el exilio como a los que siguen desde Myanmar, a menudo en condiciones precarias y peligrosas.
